¿Cómo nace la idea de VYNE HR?
VYNE HR nace después de cinco años en consultoría en una multinacional del sector y, antes de eso, varias etapas distintas dentro de recursos humanos. En ese recorrido me di cuenta de que las cosas se podían hacer mucho mejor y de forma mucho más eficiente. Con las nuevas tecnologías, la automatización, la IA y un equipo de consultores experimentados, era posible ofrecer algo totalmente distinto a lo que existía en el mercado.
¿Qué problema detectasteis en el ámbito de los recursos humanos que os llevó a crear la startup?
Básicamente cuatro: ineficiencia en los procesos, costes desproporcionados, una calidad de servicio que en muchos casos deja mucho que desear y una escasez enorme de talento en los dos lados del mercado. A todo eso se suma una falta de atención real al cliente y al candidato, que muchas veces se quedan a mitad de camino en procesos eternos. Justo queríamos ser una solución real, no una plataforma más.
¿Qué es VYNE HR y qué propuesta de valor ofrece? ¿Qué diferencia a VYNE HR de otras herramientas de HR tech del mercado?
VYNE HR combina un expertise muy alto en la selección de mandos intermedios y perfiles directivos con un sistema tecnológico que trabaja 24/7 para nuestros clientes. Hemos construido una arquitectura de agentes de inteligencia artificial y búsqueda semántica que nos sitúa a la vanguardia de lo que hoy demanda el sector. La diferencia no está solo en la tecnología, sino en combinarla con un conocimiento profundo del negocio y del talento.
¿Podrías compartir algún caso de uso o ejemplo práctico de cómo ayuda vuestra tecnología?
Tenemos un caso reciente que lo resume bien. Un cliente llevaba diez meses trabajando con consultoras multinacionales intentando cubrir dos posiciones muy similares, sin resultado. Cuando confió en nosotros, una la resolvimos en 12 días y la otra en 21. La diferencia no fue suerte, fue la combinación entre nuestro expertise y la capacidad de nuestra tecnología para rastrear y cualificar talento de forma continua. En definitiva, cualquier empresa que necesite un perfil cualificado, mando intermedio o directivo, o un perfil en el que crea que va a necesitar ayuda externa; somos su empresa.
¿Cómo está evolucionando el sector de los recursos humanos en los últimos años?
Está cambiando muchísimo. Hay ATS, consultoras tradicionales, servicios de gestión de procesos, empresas que dan soporte a los propios reclutadores y grandes compañías montando sistemas internos. Al mismo tiempo hay una escasez brutal de talento y de profesionales que sepan interpretarlo bien. Encima es un tema que va a ir todavía a peor en los próximos años. Existe también la sensación de que la IA lo va a resolver todo, pero no es así: para mí el human in the loop es innegociable. La tecnología acelera, pero la decisión siempre tiene que pasar por personas.
¿Cuál ha sido el mayor reto desde la creación de VYNE?
Compaginar la ilusión de crear algo desde cero con las posibilidades reales del día a día, las expectativas, y al mismo tiempo hacer crecer la empresa. Al principio eres todo: producto, ventas, operaciones, administración… y tienes que estar convencido y dispuesto a ese esfuerzo. Ese equilibrio, entre soñar en grande y ejecutar en pequeño cada día, es el verdadero reto.
¿Qué aprendizajes destacarías de vuestro camino emprendedor hasta ahora?
Sobre todo, la capacidad de constancia y sacrificio que tienes dentro y que no descubres hasta que te metes en algo así. Es un camino precioso: eres el impulsor de algo que sale de tu cabeza y de la de tu equipo, lo ves crecer y tomar forma. Duro, pero realmente bonito.
¿Cómo gestionas la incertidumbre en el día a día como emprendedor?
Siendo sincero, tienes que aprender a convivir con ella. En cierto modo nunca te acostumbras, pero diría que es la parte principal de todo esto. Nunca sabes qué encaje va a tener tu producto en el mercado, con los clientes, con los candidatos, con las instituciones… avanzas sin saber exactamente qué va a pasar. Y aunque cansa, también tiene su parte de adrenalina, y eso es bonito.
¿Cómo ha apoyado BIC Araba el desarrollo de VYNE HR? ¿Recomendarías a otras startups formar parte de este ecosistema? ¿Por qué?
Muchísimo. A nivel de estructura, ideas, organización y soporte han sido clave desde el primer día. Y además, con ayudas muy concretas como Hekintzaile o la participación en 4YFN, que para nosotros han sido fundamentales. Lo recomiendo sin dudarlo: cuando emprendes necesitas un ecosistema que te empuje, y BIC Araba cumple ese papel.
¿Qué consejo darías a alguien que está pensando en lanzar su propia startup?
Que lo haga, sin dudarlo. Si está convencido y le apasiona lo que quiere montar, que vaya a por ello. Siempre habrá dudas, siempre habrá miedos, pero la pasión y la convicción son las que te sostienen cuando las cosas se ponen cuesta arriba.
Ronda de preguntas rápidas
¿Películas sobre emprendimiento que recomiendes?
The Founder y La red social. Las dos enseñan muy bien la parte bonita y la parte dura de construir algo desde cero.
Marca/empresa que te inspira
Tesla, por su capacidad de reinventar un sector que parecía cerrado; y Factorial, porque demuestra que desde España se puede construir un referente global en HR tech.
¿Frase que más te motiva en tu trabajo?
«La mejor forma de predecir el futuro es crearlo.» Resume bastante bien la actitud con la que intento levantarme cada mañana.
¿Si pudieras tener una reunión con algún personaje de la historia, con quién sería?
Con Steve Jobs. Me fascina cómo mezclaba tecnología, diseño y visión de negocio, y me encantaría entender cómo tomaba las decisiones más difíciles.
¿Si volvieras al pasado, emprenderías otra vez?
Sin dudarlo. Y lo haría antes. Es durísimo, pero nunca había aprendido tanto ni había sentido que mi trabajo tuviera tanto sentido.
Eskerrik asko por tu tiempo, Iván!