¿Cómo nace Cuico Health y qué necesidad detectasteis en el ámbito de la salud para poner en marcha este proyecto?
Cuico nació en unas vacaciones familiares. Mi hermana es cardióloga y en las conferencias a las que asistía cada vez se hablaba más del impacto positivo del empoderamiento del paciente: (que el paciente informado y acompañado tiene mejores resultados clínicos) Empezamos a hablar de qué funcionalidades tendría una plataforma que hiciera eso de verdad. Cuando volvimos, ella pidió presupuesto a varios proveedores y todos eran desorbitados. Yo estaba metido a fondo en un proyecto grande que me absorbía muchísimas horas, pero le dije: venga, lo hago yo. Estaba muy habituado a hacer “side projects” en abierto, pero nunca de esta envergadura. Así empezó.
Para quienes todavía no os conozcan, ¿qué es exactamente CUICO Health y cuál es vuestra propuesta de valor?
Cuico Health es una plataforma de salud digital que construye el puente entre el hospital y el paciente. No sustituimos a nadie: conectamos a todos. Los datos del paciente de cualquier dispositivo, wearable o app de salud llegan al médico antes de la consulta. Y el paciente recibe desde su móvil las herramientas, tareas e información y conocimientos que necesita para cuidar su salud fuera del hospital. Somos agnósticos al dispositivo y a la marca: nos adaptamos a lo que el paciente y el hospital ya usan, no al revés.
¿Qué problema queréis resolver y cómo ayuda vuestra tecnología o solución a mejorar el bienestar o la atención sanitaria?
Hoy el hospital solo sabe cómo está el paciente cuando el paciente va al hospital. Entre consulta y consulta hay un vacío enorme, y ese vacío tiene un coste real: para el paciente, para el médico y para el sistema sanitario.
El paciente crónico sale de la consulta con información que a los dos días ya no recuerda, sin saber qué es normal sentir y qué no, sin herramientas para gestionar su día a día. Cuando llega a la siguiente consulta, ni él sabe muy bien cómo ha estado, ni el médico tiene datos del período intermedio.
Cuico cambia eso. El paciente llega a la consulta habiendo registrado sus mediciones, seguido sus rutinas, sabiendo qué preguntar. La conversación con el médico es completamente diferente: más profunda, más útil, más corta. El médico no tiene que reconstruir la historia, ya la tiene delante.
Y el resultado es que el paciente acude menos veces al hospital porque muchas visitas ocurren por miedo o por falta de información, no por necesidad clínica real. El paciente con más conocimiento vive más seguro, tiene una adherencia al tratamiento más alta y tanto su calidad de vida como su enfermedad mejorar considerablemente.
El sector salud implica retos importantes a nivel tecnológico y regulatorio. ¿Cuál ha sido el mayor desafío hasta ahora?
Sin duda la regulación. Trabajar con datos de salud en Europa implica cumplir con el RGPD en su nivel más exigente, y en la hoja de ruta de expansión a Estados Unidos añadimos HIPAA. El reto no es solo técnico toda la arquitectura está diseñada con aislamiento total por hospital desde el primer día sino también comercial: saber exactamente dónde está la línea para no caer en clasificación como producto sanitario de software sin necesitarlo.
¿Qué aprendizajes destacarías de vuestro camino emprendedor dentro del sector healthtech?
Que en salud no hay margen para «funcionar más o menos». Lo que construyes afecta a la vida de personas reales. Eso te obliga a un estándar de calidad que al principio parece excesivo y luego se convierte en cultura. También que el conocimiento del dominio clínico es tan importante como el tecnológico.
¿Cómo ha sido desarrollar CUICO Health desde Álava/Euskadi? ¿Qué apoyo habéis encontrado dentro del ecosistema emprendedor?
Álava tiene un ecosistema emprendedor que no todo el mundo conoce pero que es una pasada. Desde aquí quiero dar las gracias expresamente a BIC Araba, a la Diputación de Álava y a la Cámara de Comercio. No es un agradecimiento de protocolo: es que cuando les escribes, te contestan. Cuando tienes una duda, hay una persona competente al otro lado que te ayuda de verdad. Eso, cuando estás arrancando una startup, vale muchísimo.
Y luego está SPRI, que es otro nivel. Para nosotros fue fundamental la visita de expertos internacionales aquí a la ciudad, fundamental para abrirnos los ojos.
Los que somos de aquí o vivimos aquí tenemos que ser conscientes de que somos unos privilegiados en ese sentido, y tenemos que protegerlo. No es algo que se dé en todos los sitios.
Mirando al futuro, ¿cuáles son los próximos objetivos o retos de CUICO Health?
Estamos en un momento muy concreto: consolidar nuestra expansión al mercado estadounidense con nuestro primer cliente americano, y en paralelo seguir desarrollando módulos clínicos especializados. También estamos estructurando el equipo: necesitamos incorporar talento en ingeniería y ventas.
¿Cómo gestionáis la incertidumbre y la toma de decisiones en una startup en crecimiento?
Tomando decisiones con la información que tienes, asumiendo que vas a equivocarte en algunas, y construyendo el sistema para que los errores sean corregibles. En tecnología sanitaria no puedes paralizar por miedo a la incertidumbre, pero tampoco puedes improvisar donde no hay margen. La clave es saber distinguir cuándo cada cosa aplica.
¿Qué aprendizajes destacarías de vuestro camino emprendedor hasta ahora?
Lo más importante: que fuimos demasiado lentos y poco agresivos. En una startup el tiempo es el recurso más escaso que tienes, y nosotros perdimos meses siendo cautos donde había que moverse rápido, esperando el momento perfecto que nunca llega. Hay que empujar más, llamar antes, pedir antes, proponer antes.
Y muy relacionado con eso: no tener vergüenza. Vergüenza de contactar a alguien grande, de pedir una reunión con un hospital, de presentar el producto cuando todavía no está perfecto. Esa vergüenza te frena y no te protege de nada. La gente que dice que no, lo peor que hace es decir que no. Y la que dice que sí te puede cambiar el rumbo.
Siendo sincero me sigue costando esto y es por lo que más peleo conmigo mismo día a día.
¿Cómo gestionáis la incertidumbre en el día a día como emprendedores?
Cuando decides emprender, especialmente en un sector como la salud, firmas un contrato implícito con la incertidumbre. No desaparece, no se resuelve del todo nunca. Aprendes a convivir con ella.
¿Qué consejo darías a alguien que está pensando en lanzar su propia startup?
Que empiece. Que el mayor error es esperar a tener todo resuelto antes de construir nada. Y que busque un problema real que conoce de cerca, no una tendencia de mercado.
Ronda de preguntas rápidas
- ¿Películas sobre emprendimiento que recomiendes? Como orgulloso friki, Silicon Valley
- Marca/empresa que os inspira: Starbucks
- ¿Frase que más te motiva en tu trabajo?: La esperanza no es ingenua ni cómoda; se conquista. Exige esfuerzo, fidelidad y una cierta valentía para no entregarle al desencanto la última palabra.
- ¿Si pudieras tener una reunión con algún personaje de la historia con quién sería? Mijaíl Gorbachov
- ¿Si volvieras al pasado, emprenderías otra vez? Absolutamente sí.